Cuando se nombra al maestro entre maestros Shirow Masamune, uno piensa en Ciencia Ficción, vehículos futuristas, androides, sociedades utópicas, conflictos internacionales... y mujeres. Si hay algo que define y caracteriza la obra de Shirow son sus carismáticas protagonistas: Motoko (Ghost in the Shell), Deunan (Appleeseed), Leona (Dominion) o Seska (Orion). Fuertes, dominantes, con genio, hábiles, valientes y especialmente mortales. Así son las heroínas de Shirow, pero ¿por qué?



Si comparamos con el resto de autores predecesores y contemporáneos de Shirow, encontramos pocas heroínas dentro de la ciencia ficción. Por supuesto, había mujeres en los mangas de este género, pero hasta Shirow ninguna con un peso tan importante en la trama, ni con unas características tan rompedoras.
Lo primero, ¿por qué una mujer? Un rasgo en el que el manga fue pionero con respecto al cómic occidental fue en el tratamiento que le dio a sus protagonistas y que los hacían mas cercanos al lector: eran antiheroes. Es decir, el protagonista a pesar de ser el conductor del hilo principal, no estaba exento de defectos. A pesar de tener poderes, habilidades sobrehumanas o pilotar un robot, tenia sus traumas, sus miedos y sus debilidades. Era más humano y facilitaba que el lector se encariñara e identificara con él.
Pero... las heroínas de Shirow son fuertes, poseen poderes y habilidades sobrehumanas, pilotan máquinas futuristas, ¿cuál es pues su defecto que las convierte en antiheroínas? Según un artículo de Roke Gonzalez publicado en el volumen 4 de Applesseed y a riesgo de parecer machista, su defecto no es otro que el ser mujer.
En una sociedad tradicionalmente tan sexista como la japonesa, poner a una mujer en el papel de soldado, en una posición autoritaria y con una gran responsabilidad sobre sus espaldas, hace que la tarea que desempeña se vea multiplicada su dificultad, debiendo superar además tanto las trabas físicas como sociales que acarrea su sexo.
Sin embargo opino que hay algo más que justifique el sexo de las protagonistas de Shirow. Hay que tener en cuenta la obsesión detallista del autor por justificarlo todo, por atar todos los cabos posibles y hacer su mundo futurista todo lo coherente y verosímil posible. No es de extrañar que en las sociedades avanzadas que retrata, la mujer haya conseguido un estatus igualitario, si no superior, al del hombre en todos los campos y ámbitos sociales. Por lo que la mejor forma de retratarlo sería colocar en el papel de protagonista a una mujer que desempeñe papeles que difícilmente podría en la actualidad.
Y para sacar todavía más a la mujer de la imagen que tenemos preconcebida en el cine, la literatura y el cómic, Shirow nos presenta a su chicas de forma muy poco femenina: muy musculadas, con uniformes militares y con un fuerte carácter agresivo. Aunque no falta nunca un alto contenido erótico... porque el tema sexual es otro punto más a destacar de las protagonistas de Shirow: La obsesión de Leona hacia su tanque Bonaparte roza la perversión sexual. Deunan está enamorada de Briareos, un ciborg cuyo cuerpo es totalmente metálico y Motoko se nos muestra varias veces en pleno acto sexual lésbico. Nada que ver con los estereotipos femeninos heterosexuales que conocíamos hasta entonces en el manga. Además, Shirow consigue así una muestra más de que en el sociedad futura y utópica de Shirow la sexualidad ha sido totalmente liberada.
Así pues, mujeres nada convencionales (para nuestro presente) son la mejor baza de Shirow para conducir sus emocionantes historias en el futuro.
Pero ¿qué hay del resto de mujeres? Shirow da vida a tres tipos de mujeres secundarias bien diferenciadas entre ellas y especialmente contrastadas con la protagonista para enfatizar sus virtudes y defectos. Appleseed es la única serie donde se reúnen los tres tipos, mostrándonos de este modo cómo el personaje principal se encuentra en un punto de equilibrio entre tres extremos. Además de Deunan, la protagonista, retratada como se ha explicado antes, encontramos la frágil Hitomi, la “divina” Atenea y la salvaje Artemisa.
Hitomi es el más claro contrapunto a Deunan: el personaje femenino más convencional, a pesar de no ser humana. Es frágil, femenina, tiene novio, es patosa y aporta a menudo la vis cómica. Tal vez el personaje mas clásico. Fuera de Appleseed este tipo de personaje lo encontramos fugazmente en Ghost in the Shell 2: Manmachine Interface, representado por Grace, la secretaria de Motoko y en Dominion con la aparición de Greenpeace.

Atenea y Nike son el otro extremo: Son las mujeres perfectas, inteligentes, poderosas y sin perder un ápice de belleza y feminidad. En Orion, la princesa Kushinata también reúne estas características siendo el contrapunto perfecto a Seska.

Y finalmente tenemos a Artemisa, bella y salvaje. Tan fuerte y mortífera como Deunan, pero carente de su “humanidad”, haciéndola incontrolable. Las hermanas Puma de Dominion son también de este tipo.


¿Y qué hay de los hombres? ¿Qué ocurre con los personajes masculinos? Sin duda otro de los puntos fuertes de la obra de Shirow son los papeles reservados para Ellos. Junto a la protagonista siempre suele ir un un varón con una capacidad de atraer al lector casi tan grande como la que tienen ellas. Batou (Ghost in the Shell), Briareos (Appleseed), Susano (Orion) y el pobre Al (Dominion) tienen algo en común y que curiosamente comparten con el estereotipo de personaje secundario femenino convencional, pues ellos son los encargados de mantener el equilibrio de las protagonistas: Son la voz de la conciencia y mantienen la cabeza fría cuando ellas dan rienda suelta a su lado salvaje, las protegen y cuidan cuando su lado femenino las hace vulnerables y sufren su mal genio porque ellas son las jefas y personajes dominantes en la relación.



Sin duda Shirow Masamune marcó un antes y un después en el mundo de las heroínas del manga. Sin personajes como Deunan, Atenea, Artemisa, Motoko, Leona o Seska no existirían las actuales heroínas de papel y tinta tal y como las conocemos. Y sin olvidarnos del gran papel que hacen ellos. Pero la grandeza de este gran mangaka no se limita a la originalidad, innovación y acierto con el que plasma a sus personajes. Os invito a que leáis su obra y os sumerjáis en increíbles mundos de fantasía y ciencia ficción detallados hasta un nivel de realidad no igualado hasta ahora.
Oldekiel
Fuentes| La idea principal y parte de la información la he obtenido del artículo que hace Roke Gonzalez “De Androides y Hechiceras” que podeis encontrar al final del Tomo 4 de Appleseed.
Roke González hace ya muchos años que está vinculado al mundo del cómic de un modo u otro, le hemos visto colaborando en traducciones de Planeta, fanzines, correos e incluso como librero en Vértice. También ha colaborado con Cels Piñol en Fanhunter, entre otros. Tenéis una buena biografía suya en Dreamers