Volviendo de vacaciones de pascua y tras un largo tiempo sin postear, me encuentro con el post de
Batto de
Ramen para Dos como invitado estrella en el
Blog de JB. Pues resulta que ha encendido una chispita dentro de mi. Su articulo sobre
El Falso Aficionado me ha sorprendido; Sobre los fansubs mucho se ha dicho y discutido, pero no me había puesto a valorar seriamente el papel del aficionado, como consumidor y pirata dentro del mundo del manganime.
En general estoy totalmente de acuerdo con
Batto con respecto al falso aficionado, salvando las generalidades. Excepto una: que
la piratería es una cicatriz enorme y sangrante. Tal vez lo sea en la industria de la música, donde piratear el disco es atacar donde más duele. Pero no en el anime ni el manga, donde lo pirateable es una pequeña parte del pastel, que por cierto, todavía se está enfriando en el alféizar.
Digo que es una pequeña parte porque si hablamos de anime, las ediciones en DVD van principalmente dirigidas a un publico
coleccionista y conocedor de la serie más que con la intención de abrir mercado.

Para abrir mercado y atraer un público nuevo está la
televisión, y para ello los contratos con las cadenas emisoras. Por supuesto hablamos de la tele pública en la que para el público, la emisión es "gratis", de modo que no hay escusa de que en
internet es mas barato... El problema aquí es el mal trato de las cadenas de televisión, con emisiones en
horarios marginales y
poca publicidad. Me hace gracia cómo han tratado
Bleach, por poner un ejemplo que todos conozcamos, una serie más del palo comercial sin "chicha ni llimoná", la han relegado a horarios propios donde nos tienen (mal)acostumbrados a ver series de culto para los cuatro frikis. Que el antiguo canal 33 emitiera a las 00:30
Evangelion o Laín, me parece bien, sólo los que realmente están interesados en el anime lo verán. Pero se ve que estos dibujos tan raros van todos en el mismo saco, y Bleach acaba olvidada en la ignominia de la madrugada, en lugar de ponerla en el mejor horario infantil donde engancharía a legiones y legiones de preadolescentes recién salidos del cole que fliparían colorines viendo las espadacas de los shinigamis mientras se meriendan el bollicao (dokyo)... Recuerdo mi infancia con Dragon Ball cada tarde al salir del cole, así se ganó un puesto de honor en el fandom de por aquí y el apelativo de boom mediático... pero parece que en los nuevos tiempos las marujas se han adueñado del mando y el sofá para la hora en la que los niños vuelven de clase. Si emitieran Naruto a las 17:30, lo veríamos frente a una presentadora de sonrisa falsa, sentado en una butaca, junto a un cani y a una abuela y en la parte baja de la pantalla un rótulo impreso rezando algo como: "
Mis amigos me dan la espalda porque llevo un zorro dentro..." Pero esa es otra historia.
A ver, que me desvío del temita:
Pues eso, que dicho ésto, opino que si hay crisis en las distribuidoras de anime, los factores son bien diferentes si hablamos de emisión por televisión o en DVD. En este caso, la piratería e Internet sólo perjudica a la parte de distribución en DVD y al público coleccionista, para nada al público televisivo, que ya tiene sus propios problemas. De hecho, si consiguieran enganchar a la gente mediante la televisión, surgirían muchos nuevos coleccionistas a los que saciar con ediciones en DVD, series íntegras, Cajas con extras y todo cuanto se les ocurra para exprimir los bolsillos.
Pese a que en la web pueda existir un mundo de
otakus fanáticos, la realidad es que la sociedad todavía esta muy
verde como para tratar el negocio del anime a gran escala como si se tratara del mundo de los videojuegos o el cine de acción.
Y no pongo en duda todas las iniciativas de las distribuidoras, como la venta de DVDs en grandes superficies, en kioscos, los packs 2x1 y las ediciones especiales. Todo es poco para atraer al público, y merecen mi aplauso y reconocimiento por
invertir y lanzarse a lo desconocido. Pero hasta que no tengan de su parte a la televisión y ésta diga que el anime mola, la piratería, el alto precio de los DVDs, las malas ediciones o los doblajes pésimos no son más que
piedrecitas en una comarcal que se dirige hacia la autopista.
Pero claro, la tele no dará el visto bueno hasta que las ventas no acompañen, y las ventas no acompañarán hasta que la tele no dé el visto bueno...oh, una bonita
pescadilla mordiéndose la cola! No hay que ser tan pesimista! Poco a poco el trabajo de los fansubs va pasando de boca en boca y el fandom crece, la tele privada esta que sí, que no, que no sabe si mojarse el pie o lanzarse a la piscina del anime... sólo falta el directivo avispado que dé con la serie adecuada en el momento adecuado para prender la mecha.
Si hubiera habido todo el meneo que hay ahora cuando llegó Dragon Ball... la que se hubiera armado.

Y por otro lado, tenemos el
manga. Más ajeno todavía a este problema; si bien existen los
scans, la gente que deja de comprar un manga porque puede verlo en la pantalla es todavía menor, o tal vez me equivoque, pues en este caso sí hablo desde el punto de vista de un coleccionista de tomos. Bajo mi criterio no hay punto de comparación entre pasar las páginas haciendo "click" o hacerlo a la antigua, disfrutando de la brisa y el sol sentado en el banco de algún parque, cuesten 5, 6 o 8€.
No niego que leo scans, pero si me gustan no tardo en pasarme a comprar el tomo en cuanto esté licenciado.

Tampoco hay que olvidar que el manga es un medio que cuesta difundir mucho más que el anime. Si bien la oferta de manga es mucho mayor que la de anime en nuestro país, los números no engañan: los mangas más vendidos son aquellos que han venido acompañados (a ser posible, precedidos) por un anime que les ha dejado al público en bandeja.
Por lo que en definitiva, si queremos que el manga goce de buena salud, debemos empezar a mimar el anime. Y hasta que el anime, fuera de las esferas de la red, no despegue, tampoco lo hará el manga. Y como he dicho antes, el principal problema para hacer que el anime despegue es ganarse a la tele, luego ya vendrán los DVDs, los
estrenos en cine (otro día hablaré de esto) y la piratería con todos sus pros y contras...pero hasta entonces, hagamos todo lo posible por hacer este mundillo,
nuestro mundillo, lo mas grande posible.